Perder toda expectativa
Hace algunos años empecé a creer que la tristeza producida por la muerte de alguien amado se explicaba principalmente por la ausencia, y pensaba que el dolor nacía del vacío que dejaba la persona al marcharse. Pero ahora, mientras más leo sobre el duelo, mientras más observo mis propias experiencias y las de quienes me rodean, más sospecho que la ausencia es apenas una parte de la historia. Lo que siento que me hiere cuando alguien desaparece es que sigo esperando algo, aún sabiendo que la persona ya no está. Unx asiste al funeral, observa el ataúd, a veces al muerto, escucha las palabras de despedida y se entiende perfectamente lo que sucede. Aun así el cuerpo, mi cuerpo, parece vivir en otro tiempo, porque el cuerpo que siente sigue esperando, sigue a la espera de escuchar aquella voz, sigue esperando una conversación que ya no ocurrirá. Es como si una parte de mí no hubiera recibido la noticia. Ahora bien, los estudios contemporáneos sobre el duelo comienzan a mostrar que el cereb...





