Kenosis
En estos años, quizá desde 2014, no había experimentado un afecto que me tomara por completo. Intentaré explicarme, a ver. Resulta que mi primer amor fue absoluto, una cosa excluyente, digamos, no había lugar para nadie más. Así al inicio, luego vinieron otras dos formas de vincularme, más complejas, más negociadas, donde aprendí a querer desde la afinidad intelectual, desde el construir compartido, incluso desde la apertura a manera de vivir con el vulgo, mejor decir que, en ninguna de esas relaciones desapareció del todo la posibilidad de otrxs, porque siempre hubo fisuras. Esta última vez fue distinto, porque, imagínense que me encontré con alguien que, en apariencia, reunía lo que antes estaba separado, la cosa de la atracción inmediata y admiración por su manera de pensar, no tuve que aprender a verle bellx; lo fue desde el inicio. Y su discurso, su forma de nombrarse, de posicionarse en el mundo, todo eso reforzó esa maluca atracción. Pero, como mi primer amor, esa imagen no er...




